Archive | afirmacje

Cytat

Pożegnanie z Wenezuelą

En Venezuela, donde estuve tres años como corresponsal de BBC Mundo, encontré el reto más grande de mi vida. En este tiempo la crisis pasó de grave a alarmante, la calidad de vida cayó en forma estrepitosa y la inflación se disparó. Entre otros ejemplos, el litro de jugo de naranja subió 4.600%, los cigarrillos aumentaron 3.900%, y legalizar documentos en consulados un 12.000%. Vi tres cadáveres, viví 11 apagones y la policía me detuvo dos veces. Me salieron tres canas y me dio alopecia en dos oportunidades. Pero el recuerdo que me llevo es más feliz que infeliz. Porque en la esencia del venezolano, en ese limbo entre felicidad e infelicidad, encontré enseñanzas para el resto de mi vida, aquellas en la raíz de instituciones como "poco a poco se llega lejos", "esto es lo que hay" y "al mal tiempo, buena cara". Lo que no voy a extrañar Hay, por supuesto, algunas cosas que no extrañaré. Por ejemplo, que la ineficiencia del sistema te obligue a buscar atajos para sacar una cédula, comprar jabón o tener agua las 24 horas. No echaré de menos la desidia, la parsimonia, la indolencia con que me atendieron o hablaron o insultaron burócratas, meseros y policías. Intentaré no recordar las horas que pasé buscando la versión del chavismo sobre algunas noticias. No extrañaré los ataques desde el oficialismo o la oposición por ciertos reportajes que publiqué. Y haré lo posible para superar la rabia que sentí esta mañana, como tantas otras, cuando la tarjeta del banco no sirvió, se bloqueó y luego me quedé sin dinero porque había sacado ya los 160 billetes (solo US$16) que me puede dar el cajero en un día (en cuatro transacciones). Echaré de menos... Lo que sí quedará en mis recuerdos serán los atardeceres brumosos bajo el olor del sofrito que preparaba mi vecina al son de las guacamayas. Recordaré el aguacate "mantequilludo" que me vendía una "doña" con un celular en una teta y una calculadora en la otra. Echaré de menos el verde de los árboles y arbustos, de las palmas y hierbas que en Caracas conviven en paz con el bullicio de las motos, el esmog y las trampas. Cada vez que sienta nostalgia de Venezuela buscaré sentir el sabor de las nutelas que un caraqueño sonriente, soñador y trabajador llamado Christian me traía de la costa de la Guaira por dos módicas lochas (dinero). Tienen razón los expertos: acá está el mejor cacao del mundo. Y me transportaré a las playas del Caribe cada vez que huela y beba uno de los exquisitos rones venezolanos (también, dicen, los mejores el mundo), que en medio del caos noticioso fueron aire fresco para este corresponsal asmático. Memoria feliz de Venezuela Cuando hable de la Venezuela que viví tendré que mencionar escasez, inflación, delincuencia, gente jodida en un sinfín de maneras. Pero haré el esfuerzo de ir más allá de esta coyuntura, lejos de los cínicos, corruptos y malandros. Me llevo, más bien, la sonrisa del recogedor de basura, el coqueteo de la funcionaria pública: ese calor humano caribeño que tanto extrañan los miles de venezolanos que se han ido del país recientemente. Es como si en Venezuela la movilidad social estuviera en la cultura; como si el clasismo fuera cuestión de las minorías: acá el chofer es el confidente del jefe y la empleada del servicio, un pilar en las familias de clase media. No hay sueldo ni vestimenta ni buenos modales que estén por encima de un saludo, de una broma que democratice las relaciones: que ponga a un mototaxista en el mismo rango de un ministro; que archive, rápidamente, el trato de "usted"; que inspire, en cuestión de segundos, decirle "mi amor", "mi cielo" o "papito" a un desconocido. Venezuela vive en un raro estado de paciencia, de tolerancia. La impuntualidad es permitida. Algunos venezolanos dicen que ese estado de constante regocijo, de no tomarse nada en serio, es lo que "tiene a este país jodido". Pero para mí es una enseñanza de que no hay preocupación que arregle los problemas. Ser feliz es gratis, aprendí de los venezolanos. Por mucho que la arepa esté muy cara.
Daniel Pardo (BBC)

 

Choć po siedmiu latach w Wenezueli o tej, domniemanej, „najlepszości” tutejszego kakao nie jestem jeszcze do końca przekonany (Ekwador na moim łasym podniebieniu wciąż wygrywa), to jednak – choć definitywnie się stąd jeszcze nie wynoszę – mógłbym się pod tym sam podpisać.

 

0
Cytat

Historia kołem się toczy…

Venezuela me dio lo que yo no tenía, lo que no habría podido tener en Chile nunca, que fue una manera sensual de ver el mundo. Y eso, una vez que lo incorporé, me sirvió para la vida, para la literatura. Yo no habría podido escribir La Casa de los Espíritus si me hubiera quedado en Chile. Ese libro es cierto que responde a la nostalgia por Chile, pero tiene todo el color y el sabor de haber vivido en Venezuela. Yo más nunca volví a vivir en Chile. La dictadura duró 17 años, y en ese tiempo tus hijos crecen en otro país. No te los vas a llevar de vuelta. Me costaron mucho los dos primeros años en Caracas, porque no entendía las reglas del juego, que eran tan distintas a las chilenas. No entendía o no aceptaba, la alegría venezolana, la exuberancia, la abundancia, las ganas de parranda. Chile es un país muy sobrio, y venía de una dictadura brutal. Yo venía de un invierno cerrado, severo, y caigo en esta Venezuela hedonista, entonces me costó habituarme. Pero una vez que la acepté, la amé. Venezuela siempre fue un país que recogió gente, que acogía a los que venían de otros países escapando de la violencia, la miseria, y de las dictaduras. Venezuela era el país que tenía las puertas abiertas siempre, y ahora les toca a ellos irse...
Isabel Allende
0
Cytat

Richesse oblige*

La riqueza no es un fin en sí misma. Con ella la tarea no está terminada. Es necesario que una parte sustancial se oriente a solucionar los más urgentes problemas de comunidad. No es suficiente crear industrias y generar empleo; es necesario patrocinar programas de acción social y dar parte de nuestras experiencias y de nuestros recursos a las instituciones que los llevan a cabo.
Eugenio Mendoza Goiticoa (1906-1979), wenezuelski przedsiębiorca i filantrop

 

* Bogactwo zobowiązuje

0
Obrazek

Mamy Mundial!

Ta karykatura meksykańskiego rysownika Alarcóna dobrze oddaje to co myślę o rozpoczynającym się dzisiaj futbolowym wydarzeniu. I tym co wokół niego. Analogie z argentyńskim Mundialem z 1978 roku, choć oczywiście nie dosłowne, też niestety są.

Obawiam się, że Brazylia – nawet jeśli imprezę wygra – nie będzie miała zbyt wielu powodów do dumy. I po hucznym świętowaniu, jak to często bywa, nadejdzie jeszcze potężniejszy kac.

P.S. Więcej rysunków Alarcóna znajdziecie na pinterestowej tablicy dziennika El Financiero, w którym je zazwyczaj publikuje.

0
Obrazek

Zgaś telewizor…

Znalezione wczoraj na murze w andyjskiej Méridzie: „Zgaś telewizor i włącz swoje życie”.

Ja już dawno zgasiłem. Wiele lat temu, jeszcze w Szwajcarii, któregoś wieczoru go po prostu wyłączyłem, wyjąłem wtyczkę z gniazdka, odłączyłem kablówkę i wyniosłem przed budynek. Rano go już nie było.

Nie tęsknię.

0

Blog korzysta z gościnności serwisu tierralatina.pl.